domingo, 16 de marzo de 2014

Pequeña

Estaba pensando en ti, pequeña, hasta que apareciste envuelta en fuego subiendo por la calle. El vestido ardiente, vivaz, rojo, encendió la opacidad de la tarde. Cruzaste al lado de un hombre.

Hace un par de horas, sentada en la cocina, pasaste una de tus uñas por mi brazo. Susurraste con tu mano. No hice caso. Te entendí. Hui. Tienes 17 años, mujer de fuego, ojos oscuros, labios resecos.

El mensaje de tus dedos se esfumó con el protagonista de tu compañía. Levanté la mano y te dije adiós. Sonreíste y pasaste de largo. Tu vida continúa; la mía sigue otro rumbo, pequeña.

No hay comentarios:

Publicar un comentario