¿Debo entregarte las noches en las que me dormí sobre el
escritorio fabricando aventuras entre tu piel? ¿Es necesario que dedique más
horas a escribir la historia que se derrumbó en un mensaje corto? El olvido de
un fracaso se convierte en letras y no
en más gotas de cerveza. Es el regreso a la memoria de los días ignorados, es
el paso atrás que nunca debió adelantarse para tentar el jardín de las diosas.
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